5 de diciembre de 2020

Giménez: «Vamos a pedir que la regla se cumpla para todos».

El presidente de la Cámara de Comercio lamentó la disposición de volver «a fojas cero» y reiteró que el sector demostró «no ser un foco de contagio». Además pedirán que se clausuren las ventas de indumentaria, artículos de gimnasia y electrodomésticos; entre otros, en las grandes cadenas de supermercados. 

La firma del Decreto 702 del Poder Ejecutivo, que dispone máximas restricciones a la circulación y suspensión de actividades no esenciales como eje de la nueva etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio; llegó con noticias que no esperaba el sector comercial de Resistencia y el área metropolitana. Es que durante las últimas dos semanas había comenzado a reactivar paulatinamente algunos de sus rubros más importantes, a partir de las resoluciones emanadas desde el Ministerio de Producción, Industria y Empleo. 

En este contexto, el titular de la Cámara de Comercio, Martín Giménez, comentó que la entidad bregará por que se realice un esfuerzo «homogéneo» básicamente entre quienes trabajan en el micro y macrocentro de Resistencia y quienes realizan sus actividades en la periferia; pero especialmente que se prohiba de manera urgente la comercialización de productos «no esenciales» en las grandes cadenas de supermercados que operan en la zona.

«No somos foco de contagios»

«Nosotros ya hemos manifestado, en reiteradas ocasiones que consideramos, con pruebas en mano, que la actividad comercial y empresarial no es un foco de contagio ni extensión del coronavirus», planteó.

En esa línea apuntó que así queda demostrado en los números de las empresas que estuvieron abiertas desde el inicio, que «no tuvieron más que algún caso aislado»; pero también en el hecho de que la COVID-19 se propagó en la etapa en que las actividades estuvieron suspendidas. 

«Esto va a ser un golpe durísimo para la actividad comercial, ya que habíamos logrado en las últimas dos semanas una flexiblización de gran parte de los rubros, sobre todo en la zona del centro; y el empresariado estaba muy  conforme con la medida, amén de que las ventas fueron muy bajas», consideró Giménez.

Según los registros de la entidad que nuclea a los comerciantes, los rubros reactivados lograron vender sólo entre en un 25 y un 30% de lo que lo hacían antes de la cuarentena.

Retroceso

Más allá del dato de las ventas más bien flojas, Giménez lamentó que se haya dispuesto esta «vuelta a fojas cero», ya que el comercio está en una situación «absolutamente crítitica, en su gran mayoría». De hecho en la entidad notaron el dato no menor de que, en el último mes, ni siquiera las actividades esenciales, como farmacias y supermercados, están teniendo «grandes desempeño» en sus ventas.

«Creemos que, desde el sector comercial ya hemos hecho un esfuerzo cuando así nos lo pidieron y creíamos que era necesario hacerlo, pero indudablemente esto no ha dado los resultados buscados porque el esfuerzo no fue uniforme», reflexionó.

Regla pareja

El titular de la Cámara de Comercio aseveró además que las medidas no han sido instrumentadas en iguales condiciones si se compara lo ocurrido en el centro de la ciudad con lo que pasó en la periferia. Pero además, insistió en que el foco de contagios «está en otras áreas y no en el comercio». 

La noticia cae aún peor en el sector teniendo en cuenta la inminente llegada de una fecha clave para repuntar ventas como es el Día del Padre. «Es la última oportunidad que tienen los comercios de moda para hacer una venta decente esta temporada», puntualizó Giménez.

En este contexto, la Cámara estudia una serie de pedidos. Entre ellos, que se exija, «en forma urgente, inmediata y prioritaria» se clausuren, en todas las cadenas de hipermercados los rubros que no están habilitados. A nadie se le escapa que en estos lugares continuó la comercialización de indumentaria, electrodomésticos, artículos de camping o de gimnasia, entre otros. «Si los comercios no pueden vender al público, pedimos que esto se cumpla para todos», cerró. 

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