22 de octubre de 2020

En la AFA dudan que se reactive el fútbol, tras la explosión de coronavirus en clubes de Paraguay.

Hasta hace 48 horas, el dato de que sólo la Argentina y Chile no retornaron a los entrenamientos del fútbol profesional era esgrimido como argumento crítico. Sin embargo, con las sorpresas que suele brindar la pandemia del COVID-19, los 50 casos que acaban de ser confirmados por la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), además de la suspensión del inicio del torneo local, cambiaron el eje de la discusión. Antes de conocerse esto, en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) estaban atentos al tema y preocupados por la facilidad de contagio de la enfermedad; ahora directamente dudan si conviene arrancar el campeonato de Primera División, del cual ni siquiera se saber cuál será su formato.

«¿Cómo puede afectar a los clubes argentinos la prisa de Conmebol por volver a las copas?», se preguntan en la sede de Viamonte, trasladando la duda al torneo local. Los reinicios de copas Libertadores y Sudamericana tienen fecha confirmada, 15 de septiembre y 27 de octubre respectivamente; en tanto que se barajaba para el campeonato argentino la primera de esas fechas. Pero el antecedente de Paraguay cambió todos los planes.

Ayer se supo que, en un país con poca expansión de la pandemia, que hasta se jactaba de eso, hay 50 casos confirmados en tres clubes. De ellos, 35 sólo en «12 de Octubre», luego que jugadores y cuerpo técnico se reunieran para comer un asados; los restantes en San Lorenzo y Guaraní. «La Asociación Paraguaya de Fútbol buscó, a través de sus autoridades y del presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez, colocarse como ejemplo del regreso al fútbol en medio de la escalada de casos de coronavirus. Y aquí estamos», sintetiza, con gesto de amargura, un dirigente de la AFA.

En el club «12 de Octubre», los 35 casos positivos se dieron sobre un total de 45 testeos realizados, una «efectividad» de casi 78%. «Por ahora están todos asintomáticos», sostuvo Édgar Monges, el presidente del club al que apodan «El Globo». Y añadió: «El protocolo de la APF es de una cuarentena abierta, no es tan separado como se espera. Evidentemente el protocolo falló en algún momento, y era muy factible que eso ocurriera por la situación epidemiológica».

Con respecto al asado que fue motivo de los contagios masivos, Monges aseguró que «lo hicimos con todas las medidas higiénicas que había que tomar y no encuentro explicación para la tan elevada cifra de infectados. No había mozo ni parrillero. Y el asado fue entre los que estamos en el día a día».

¿Traen al virus que se expande fácil?

El Seleccionado Nacional de Paraguay volvió a los entrenamientos en tierra guaraní el 22 de junio. Desde ese momento, en el Centro de Alto Rendimiento de Ypaqué entrenan el defensor Saúl Salcedo, de Huracán, los hermanos Ángel y Oscar Romero, de San Lorenzo, como también Robert «El Sicario» Rojas, de River. Más allá que se les puede realizar un testeo antes de su vuelta al país, ¿esto garantiza que no tengan coronavirus?

El alto nivel de contagio despierta dudas en la AFA sobre la conveniencia de la rápida vuelta del fútbol local, con el 15 de septiembre como fecha tentativa. Con algunos clubes que ya incorporaron refuerzos, en la entidad madre del fútbol argentino se preguntan qué pasarían si de repente un club registrara varios casos de contagio. «¿Podría alegar desventaja deportiva con respecto a los que tienen pocos o ningún contagiado?», se pregunta una fuente consultada.

Hay casi dos meses hasta mediados de septiembre, pero nadie puede asegurar que la expansión del COVID-19 será más leve para ese momento. Más aún, luego de la apertura comunicada ayer por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las alternativas que barajan en la AFA es la aplicación de protocolos muy estrictos. Pero con la dificultad de evitar jugadores concentrados en un vestuario, festejos luego de ganar un partido, abrazos tras un gol el roce propio de un deporte de contacto.

Por ahora, la preocupación que campea en Viamonte al 1300 tiene tiempo para encontrar respuestas. De modo informal, allí circulan que el tema sería consultado con el propio presidente Alberto Fernández, que al inicio de la cuarentena pensó que el fútbol podía seguir funcionando. La vuelta del espectáculo preferido de los argentinos, en un esquema de «Fútbol Para Todos» (transmisión gratuita por televisión abierta), podría ser enarbolado como un logro por el Gobierno. Pero se volvería rápidamente un fracaso si el torneo se suspende por contagios de coronavirus.

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