28 de noviembre de 2020

Una familia necesitó 43.811 pesos para no ser pobre y 18.029 para no caer en la indigencia.

La canasta alimentaria aumentó 0,9% y se necesitaron $18.029 para que una familia no caiga en la indigencia. En un año, la canasta alimentaria subió 45,3% y la básica creció 40,7%, de acuerdo al INDEC.

La Canasta Básica Total (CBT) subió 1,7% en junio último y una familia tipo necesitó $43.811 para no caer en la pobreza, informó este miércoles el INDEC.

En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 0,9% y se necesitaron $18.029 para que una familia no caiga en la indigencia.

En un año, la canasta alimentaria subió 45,3% y la básica creció 40,7%, de acuerdo con la estadística oficial.

El Indec dio cuenta la semana pasada que la inflación minorista durante junio fue de 2,2 %, y que el rubro Alimentos y Bebidas mostró una suba menor a la general, con un avance de 1 %. La diferencia entre una canasta y otra radica esencialmente en que las tarifas de los servicios públicos, el transporte se encuentran congelados.

El aumento de la pobreza

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, consideró que debido a la caída en el nivel de actividad económica, “ha aumentado la pobreza y la desigualdad en Argentina. Es evidente, si bien es difícil hacer encuestas presenciales en este contexto”.

En declaraciones a medios nacionales, el ministro recordó que en septiembre el Indec va a informar el índice de pobreza de primer semestre del corriente año “y sin dudas va a dar un aumento porque subió el costo de los alimentos y porque mucha gente no solo que no tiene changas y tiene menos ingresos, también está endeudada”. 

Por su parte el profesor de la Universidad Di Tella, Martín González Rozada estimó que “en la primera mitad de este año, la pobreza habría alcanzado al 40/41% de la población urbana”. “Ese promedio se compone de un 33/35% en el primer trimestre y un 45/47% en el segundo trimestre”, estimó el especialista en temas de sociedad y economía. 

La última medición del Indec, dada a conocer en marzo sobre datos del segundo semestre del 2019, registró que el 35,5% de los habitantes estaban por debajo de la línea de la pobreza, lo que representó un aumento de tres puntos y medio frente al 32% registrado de finales del 2018. En tanto, el nivel de indigencia medido entre julio y diciembre del año pasado fue de 8%, con un incremento de 1,3 puntos en relación al 6,7% del segundo semestre de 2018. 

De esta manera, sobre una población de 47 millones de habitantes, alrededor de 16,4 millones de personas no tuvieron los ingresos suficientes para adquirir la alimentación, servicios básicos e indumentaria, que se requieren para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza, entre los cuales, 3,7 millones no tenían dinero ni siquiera para alimentarse todos los días.

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