18 de enero de 2021

El Intendente Martínez acompañó a la comunidad Judía en el inicio de los festejos de Hanukkah.

La Ciudad de Resistencia acompañó a referentes de la Comunidad Judía en el encendido de la janukiá, que dio inicio al Hanukkah 2020 en la Plazoleta del Estado de Israel, ubicada la intersección entre avenida Lavalle y calle Pueyrredón. Dicha celebración litúrgica fue declarada de interés municipal.

Estuvieron presentes el intendente, Gustavo Martínez; los concejales Katia Blanc y Mario Delgado; el director de Culto municipal, Javier Piñero; el rabino de Resistencia, Natán Waingortin; el presidente de la Asociación Israelita de Beneficencia de Resistencia, Uri Jaráz, entre otros.

Katia Blanc sostuvo que “Hanukkah es una de las fiestas más importantes para la comunidad judía porque es un acontecimiento alegre donde se celebran los milagros que suceden en la Tierra, sobre todo en este año muy difícil”.

En igual sentido, destacó que “es un placer formar parte de esta gestión municipal con una propuesta tan inclusiva, y además con los vecinos que se acercaron a este lugar emblemático como es la plazoleta del Estado de Israel, un espacio en el centro de Resistencia que durante mucho tiempo estuvo olvidado y que actualmente se le está devolviendo la vida que necesita, como así también se están realizando obras en el cementerio de la comunidad judía”.

Mario Delgado señaló que “Hanukkah sirve para dejar un mensaje de esperanza para toda la sociedad, sobre todo en esta época final de un año muy complejo”, y agregó que “es un buen augurio hablar de los milagros que pueden venir de parte de Dios y a los cuales cada uno puede aspirar”.

Asimismo, el edil remarcó que “todas las áreas del Municipio participaron de estas iniciativas porque es clave que todos los sectores estén integrados y que cada uno tenga su lugar preponderante”.

El Rabino Natán Waingortin indicó que “el sentido de Hanukkah es que los milagros los hacemos nosotros, porque concretar acciones buenas es realizar un milagro y debemos llevarlas a cabo aun con la posibilidad de que no resulten”.

En una misma sintonía, explicó que “la festividad dura ocho días, donde el primer día se celebra el milagro de la familia que logró sobreponerse a la tentación para prender el candelabro y reinaugurar un lugar sagrado para el judaísmo”, y añadió que “mientras que los otros siete días se festeja a Dios que desde el cielo mandó el milagro para que el aceite durara tantos días”.

Uri Jaráz manifestó que “es muy gratificante recibir la declaración de interés municipal por el comienzo de la festividad de Hanukkah, que se comienza a celebrar con la caída del sol y la salida de la primera estrella que da paso al encendido de la primera vela, y que representa la imposición de la luz sobre la oscuridad”.

SOBRE LA FESTIVIDAD

Hanukkah es una celebración litúrgica hebrea también denominada como el festival de las luces o luminarias, la festividad de dedicación y la celebración de los macabeos, que consiste en encender una vela distinta durante ocho noches seguidas. La vela más alta se conoce como shamash. Conforme van pasando los días se encienden una a una, y en la última noche se encienden todas las velas del candelabro, llamado janukiá, celebrando el milagro de la luz.

La aludida festividad data de la época de la hegemonía helénica en Israel y el motivo es conmemorar la revuelta del pueblo macabeo, donde el pueblo judío recupero su independencia y lograron reclamar el Templo de Jerusalén. Durante esta guerra, considerada la primera guerra ideológica de la historia, una de las pocas cosas que permanecieron en el templo fue un menorá, candelabro de siete brazos, con aceite para permanecer encendido durante una noche.

La tradición judía habla de un milagro en el que se pudo encender el candelabro del templo durante ocho días consecutivos con una exigua cantidad de aceite, lo que dio origen a la principal costumbre de la comunidad en esta festividad, que es la de encender de forma progresiva el candelabro de nueve brazos.