11 de abril de 2021

Una «dura Navidad» con ventas minoristas que cayeron un 10%

La CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empesa) emitió un informe en la mañana de este viernes 25 en el que detalla los resultados de las ventas minoristas en la previa de Navidad.

Fue una «dura Navidad para la mayoría de los comercios del país. Las ventas minoristas cayeron 10,1% frente a la misma fecha del año pasado, según la tasa de variación promedio en las cantidades informadas por los empresarios».

«Todos los rubros salieron menos. Además, artículos como indumentaria, calzados, bijouterie, joyería, ropa deportiva, textil blanco o jugueterías, se vieron muy perjudicados por el comercio ilegal en la mayoría de las ciudades medianas y grandes del país, notándose sobre todo en CABA y el Conurbano, donde se desataron batallas campales entre manteros y comerciantes. Nunca se habían visto tantos manteros, vendedores por redes, y saladas y saladitas del país con tanta gente como en esta festividad», alega el informe.

En cuanto a las mediciones elaboradas por Came entre el 19 y 24 de diciembre en 1.500 comercios pequeños y medianos del país, se pudo observar que «las ventas se iniciaron ya el 18 de diciembre. Fue por las precauciones que tomaron muchas familias de no ir en los momentos de mayor circulación de gente en las calles. De hecho, el jueves 24 se pudo ver hasta última hora gran cantidad de público buscando regalos».

«En 2019, en cambio, las ventas comenzaron muy demoradas. Pero como este año, también se estiraron hasta la tarde del 24, cuando los negocios cerraron. La caída en las ventas, además de responder a la explosión del comercio informal, ocurre por las reuniones menos numerosas y la falta de ingresos en los hogares. Según los últimos datos del INDEC, el ingreso per cápita familiar esta 13% abajo del año pasado, a precios constantes», argumenta el informe.

«El 63% de los negocios relevados tuvieron descenso de ventas, pero al mismo tiempo el 51% tuvo faltantes y señalaron que, si hubieran tenido más mercadería, podrían haber vendido más. Un dato: el 53% de los comercios vendieron menos de lo esperado. Tampoco hubo tantas promociones como otros años y eso desalentó. Para completar el panorama, las restricciones en cuanto a la capacidad máxima de gente por local, generó largas colas en algunos locales, que, con el calor, hacía desistir de la compra», evaluaron desde la entidad empresaria.

Así, el ticket promedio, según los negocios encuestados, se ubicó este año en $1.800, un 39,9% arriba de 2019 ($1.283), que a precios constantes implica un incremento de 2,8%.

Rubro por rubro

Por rubros, la mejor performance la tuvo Alimentos y bebidas, donde si bien la tasa de variación promedio anual que informaron los comercios fue -5,3%, no bajo tanto como el resto. Hubo menos abundancia de comida este año en la mesa navideña y los negocios del rubro lo notaron. Donde más se sintió fue en la categoría dulces. Además, salieron productos de menor costo y quienes buscaron alimentos importados, prácticamente no consiguieron.

En Juguetes y rodados, un clásico de esta festividad, la tasa de variación promedio informada por las tiendas fue de -9,8% anual. Al haber reuniones más reducidas, los regalos fueron menores, además de influir el comercio ilegal y los faltantes de mercadería, especialmente de juguetes importados, que son muy buscados para niños de entre 7 y 11 años.

En Electrodomésticos y artículos electrónicos, donde las operaciones retrocedieron 12,8% anual, siempre según la tasa de variación, se notó la caída del poder adquisitivo familiar, la falta de límites en las tarjetas de crédito, la resistencia a tomar muchas cuotas sin interés y el mayor control de gastos. Además de los faltantes de mercadería, en muchos locales comentaron que también se complicó el abastecimiento por problemas en la cadena de pago: si antes se podía pagar con cheques a 90 o 120 días, ahora los desembolsos debieron realizarse con transferencia bancaria inmediatas.

«Un sector con cada vez menos presencia en las ventas navideñas, es Joyería y relojerías. Uno, porque muchos de esos artículos se venden como accesorios en casas de otros productos, y otra por la abundancia de manteros en la calle que coparon la venta de ese ramo. Así, al revés del resto de los comercios, no tuvieron problemas de abastecimiento, tenían mercadería, pero no la pudieron vender, finalizando la fecha con una baja promedio de 23% anual», concluye el informe.

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