16 de junio de 2021

Brasil anunció Butanvac, su primera vacuna contra el COVID-19

“Una vacuna 100% brasileña”. Fue así como el gobernador de São Paulo, João Doria, presentó ButanVac, que puede ser el primer inmunizante contra la covid-19 producido íntegramente con insumos brasileños. La vacuna fue desarrollada por el Instituto Butantan con la “concepción de tecnología”, libre de royalties, realizada por un consorcio internacional. Sin embargo, la aclaración sobre la participación extranjera en el desarrollo tecnológico de la apuesta inmunizante solo la hizo el instituto luego de que Folha de S. Paulo revelara que la técnica utilizada por ButanVac fue desarrollada en la Facultad de Medicina Icahn del Instituto Mount Sinai, de los Estados Unidos. La omisión de Doria, ávido de un anuncio que aumentase su perfil político de cara a las presidenciales de 2022, ha generado ruido a lo que debería ser esencialmente una buena noticia.

Según el presidente del instituto Butantan, Dimas Covas, el inmunizador comenzó a producirse en 2020. La vacuna fue enviada a la India para ser probada en animales y, según él, tuvo resultados “excelentes”. “Desde entonces, fue una lucha intensa, un esfuerzo enérgico de todo el equipo, tanto desde el punto de vista de la producción como de las negociaciones internacionales”, aclaró. Butantan es el principal productor de ButanVac, con el 85% de la capacidad de suministro de la vacuna, en un consorcio internacional que incluye otros dos laboratorios, uno de Vietnam y otro de Tailandia, donde ya se ha iniciado la fase 1. La idea es que la vacuna se suministre no solo a Brasil, sino también a otros países de renta baja y media, que han tenido más dificultades para comprar las vacunas actualmente disponibles. Covas tiene previsto enviar todavía este viernes un expediente del desarrollo clínico a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para solicitar la autorización de las siguientes fases de los estudios. La vacuna debería empezar a producirse ya en mayo y el plan es poner a disposición 40 millones de dosis hasta julio, dice el vocero del instituto Butantan.

La tecnología de ButanVac es la misma que se utiliza en la producción de la vacuna contra la gripe, que ya se fabrica en el instituto, produciéndose en huevos de gallina. Según Dimas Covas, ningún otro inmunizador contra la covid-19 en el mundo utiliza esta tecnología. Con esto, según él, se hace más barato y seguro. “Esta es la generación 2.0 de la vacuna. Hemos aprendido de las vacunas anteriores y ahora sabemos cuál es una buena vacuna para la covid-19, y está ya incorpora algunas de esas modificaciones”, explica Covas.

La tecnología del inmunizador utiliza el virus inactivado de una gripe aviar, llamada enfermedad de Newcastle, que contiene la proteína S (Spike) del coronavirus de forma integral. Cuando se introduce en el cuerpo, esta proteína estimula la respuesta inmunitaria a la covid-19. Este virus de la gripe aviar no causa síntomas en los humanos, siendo una alternativa muy segura, según afirma el Butantan. Según Covas, ButanVac ya utilizará la proteína S de la variante amazónica, la P.1, más transmisible y posiblemente más letal.

Dado que Butanvac utiliza una tecnología ya muy utilizada en el propio instituto para fabricar la vacuna anual contra la gripe común, Covas cree que esto será un factor añadido para acelerar su desarrollo. Las vacunas covid-19 que más rápido se desarrollan en el mundo tardaron menos de seis meses en completar sus fases 1 y 2. “Pero eran totalmente nuevas”, dijo Covas.

Si las pruebas demuestran la eficacia y se autoriza la nueva vacuna, será un complemento importante para Brasil, que actualmente sufre una escasez de inmunizadores debido a la falta de organización del Gobierno federal y que hasta ahora ha vacunado con una dosis a menos del 7% de la población. Y se convierte en un nuevo activo político para el gobernador João Doria, adversario político del presidente Jair Bolsonaro, que se empeñó en estar presente el viernes por la mañana en la conferencia de prensa que anunció la inmunización. El Instituto Butantan, vinculado al Gobierno de São Paulo, ya produce con el laboratorio chino Sinovac la Coronavac, responsable de la mayor parte de la vacunación que se realiza actualmente en Brasil y que inicialmente fue despreciada por Bolsonaro.

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