22 de junio de 2021

Corrientes espera un pico de contagios en mayo y prepara un plan B en caso de colapso sanitario

Pasada la relativa tranquilidad con que la vecina de provincia de Corrientes atravesó la primera ola de la COVID-19 durante gran parte del 2020, el Gobierno que conduce Gustavo Valdes analiza la inminente llegada de un pico de contagios para el mes de mayo y se encuentra diagramando una nueva estrategia, que contempla un eventual colapso del sistema sanitario. Las autoridades correntinas ademiten virtudes y falencias en la lucha contra la pandemia. Entre las virtudes subrayan los resultados de la estrategia aplicada durante la primera ola y el diseño de la campaña de vacunación.

A diferencia de otras provincias, Corrientes decidió inmunizar a la población más vulnerable. Esto es la franja etaria de 60 a 72 años, ya que de los 572 muertos que hubo en esa provincia la mayoría pertenece a ese franja etaria. Hoy está vacunado el 90 por ciento de esa población.

Entre las debilidades se encuentra la saturación del personal de Salud que ha trabajado a destajo desde hace un año y sin detenerse. Saben que el personal está a punto de colapsar y que es difícil encontrar alternativas para los 1.000 empleados que trabajan en el hospital de campaña. La cuestión de logística e infraestructura parece cubierta. Se agregaron 120 camas con respiradores en el hospital de campaña (en sala) y se acentúa la atención covid en municipios del interior con equipos móviles.

Hasta ahora, toda la atención se centra en el sistema público, básicamente en el Hospital de Campaña montado en el Hogar Escuela. Sin embargo, ante  un eventual colapso, el Gobierno manejaría recorrer el camino inverso: volver al pabellón especializado del Hospital Llano y luego, de ser necesario, la atención covid se derivará  sector privado. Fuente: El Litoral

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