15 de octubre de 2021

Redadas y detenciones antes de las protestas a favor del opositor Navalny

Navalny, en huelga de hambre desde hace tres semanas, fue trasladado al hospital de la prisión en la que se encuentra encarcelado

Navalny, en huelga de hambre desde hace tres semanas, fue trasladado al hospital de la prisión en la que se encuentra encarcelado

La policía rusa registró este miércoles varios lugares vinculados al encarcelado líder opositor Alexey Navalny y detuvo a su principal colaboradora y a su vocera, horas antes de protestas convocadas para exigir la liberación del político y activista.

Según sus respectivos abogados, la policía detuvo Liubov Sobol, considerada la «número dos» de Navalny en su fundación anticorrupción, y a su vocera, Kira Yarmish, en operativos separados en Moscú.

La policía también realizó detenciones en otras ciudades, como en San Petersburgo, Tula, Penza, Irkutsk, Krasnoyarsk, Nizhny Novogorod y Kurgan, según la organización OVD-info, especializada en el seguimiento de arrestos y defensa de detenidos.

En San Petersburgo, Yekaterimburgo y Krasnoyarsk los agentes de la ley están registrando casas y locales en busca de coordinadores locales de las oficinas de Navalny, de acuerdo con la misma fuente, citada por la agencia de noticias Europa Press.

El Ministerio del Interior y la Fiscalía ya han advertido días antes de que tomarán «medidas» si se celebra la protesta, que no está autorizada y que coincide con la jornada en que el presidente Vladimir Putin dio su discurso anual ante el Parlamento.

Navalny, en huelga de hambre desde hace tres semanas, fue trasladado el martes al hospital de la prisión en la que se encuentra encarcelado.

Su abogado dijo ayer que Navalny está «muy débil», y doctores han advertido que podría morir.

Su equipo llamó a sus seguidores a acudir a las principales plazas de más de un centenar de ciudades para exigir la liberación del político, de 44 años.

De acuerdo con las autoridades penitenciarias y sus abogados, Navalny, que exige ver a sus médicos de confianza, se encuentra en un hospital para presos, donde recibe suero y un tratamiento con vitaminas.

El líder opositor tiene una doble hernia y una protusión discal, y ha adelgazado 16 kilos desde que ingresó en prisión en febrero último y nueve desde que se negó a ingerir comida.

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