27 de septiembre de 2021

El intercambio comercial y la cooperación ante la pandemia, ejes de una videoconferencia con Rusia

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El intercambio comercial y la cooperación ante la pandemia, ejes de una videoconferencia con Rusia

Legisladores, diplomáticos y especialistas en relaciones internacionales participaron este martes de un conversatorio entre Moscú y Buenos Aires en el que se analizaron las perspectivas para salir de la pandemia en ambos países, como también «los desafíos y los riesgos» que presenta la relación económica de Rusia y Argentina.

La videoconferencia fue organizada por la agencia pública de noticias Télam y su par rusa Sputnik y tuvo como disertantes al director del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia, Dmitry Razumovski; el jefe del Departamento de Argentina, Uruguay y Paraguay del Departamento Latinoamericano de la Cancillería rusa, Sergey Reschikov; y al senador nacional Jorge Taiana (Frente de Todos-Buenos Aires), titular de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.

La lista de expositores se completó con el director ejecutivo de la empresa rusa PhosAgro (productora de fertilizantes) y vicepresidente del Consejo de Empresarios Rusia-Argentina, Alexander Sharabaiko; el analista en relaciones internacionales y jefe de asesores de la vicepresidencia del Parlasur, Marcelo Brignoni; y la abogada y politóloga Mariana Gómez, docente de la maestría de Pensamiento Político Ruso de la UBA.

Los ejes del conversatorio

Tras unas palabras iniciales de la presidenta de Télam, Bernarda Llorente, la actividad incluyó interrogantes y disparadores que fueron presentados en ruso y español por la periodista Anastasia Bychkova, de Sputnik, mientras que las intervenciones se desplegaron en torno a cuatro ejes: la cooperación en materia de vacunas, la historia de la relación comercial entre ambas naciones, la actualidad económica de la Argentina y la incidencia en el vínculo bilateral del rol de China y Estados Unidos en la región.

La saga de exposiciones concluyó con una reflexión conjunta sobre cuáles son las mejores alternativas para enfrentar una pandemia que está lejos de terminar, según reconocieron varios oradores, y en ese punto Taiana sintetizó: «Para combatir la pandemia hay dos medidas tácticas: vacunar y vacunar, y mantener ciertos aislamientos y restricciones sociales, ese es el secreto».

«Tenemos que debatir y enfrentar al movimiento antivacunas, contrario al desarrollo científico y a la acción del Estado, que tiene cierta inserción en el mundo, y despolitizar la vacunación», remarcó el excanciller, y su llamado a la despolitización de las medidas sanitarias frente a la pandemia fue retomado por el diplomático Reschikov, quien manifestó estar «100% de acuerdo» con el planteo.

«Hay que despolitizar la lucha contra el coronavirus, eliminar la competencia entre las escuelas científicas y unir los esfuerzos de los países para pensar medios más eficaces frente a este mal», siguió el funcionario de la Cancillería de Rusia a cargo de la relación con Argentina, Uruguay y Paraguay, y entonces propuso «crear un mecanismo internacional» o «un sistema de rápida reacción» para actuar en conjunto ante la propagación de un virus como el del SarS-CoV2.

La cooperación entre Argentina y Rusia en pandemia

Cuando se habló de la pandemia hubo varias referencias al acuerdo entre Argentina y Rusia para la aplicación en el país de la vacuna Sputnik V, y sobre ese punto en particular se escuchó un reconocimiento «a la decisión del Fondo Ruso de Inversión Directa de colaborar (con la Argentina) con la provisión de la vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya», que fue planteado por Brignoni.

Desde el lado ruso, al referirse al uso en la Argentina de la Sputnik V, se consideró que la convergencia entre el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) y el Laboratorio Richmond para la producción de esa vacuna en suelo argentino significa «una base excelente» para profundizar «la formación de alianzas con empresas argentinas», según destacó Razumovski, de la Academia de Ciencias de Rusia.

«La política exterior de la Argentina y la capacidad de cooperación con la Federación Rusa está muy condicionada y atravesada por quien ocupa el Gobierno»,

Marcelo Brignoni

«Nuestros países nunca habían desarrollado estas formas de cooperación, es algo nuevo y con perspectivas«, agregó el funcionario ruso, y hacia el corto y mediano plazo aseguró que la asociación entre el sector privado argentino con empresas farmacéuticas de la Federación Rusa podría extenderse en «alianzas» para la producción de medicamentos tradicionales, «que pueden seguir a la vacuna», vaticinó.

La situación económica

Las exposiciones tuvieron también un capítulo dedicado a la actualidad económica de la Argentina y su impacto en el intercambio comercial, aspecto en el que tanto desde Moscú como desde Buenos Aires se mencionaron las dificultades que atraviesa el país, con una caída del Producto Bruto Interno (PBI) «de manera estable desde 2018», que en el último año y medio sumó el impacto de la pandemia.

En ese punto, los representantes argentinos subrayaron la dificultad estructural que implicó el endeudamiento récord generado por la gestión de Cambiemos entre 2015-2019, que dañó «la capacidad productiva» y añadió un factor de complejidad estructural a la situación de la economía argentina.

«En esas circunstancias es en la que se produce la pandemia«, puntualizó Taiana mientras que Brignoni evaluó sin muchos eufemismos que «entre 2016 y finales de 2019«, en referencia a la administración de Mauricio Macri, hubo una «decisión explícita de disminuir las relaciones con Rusia» debido a lo que definió como «un absoluto sometimiento a la mirada geopolítica del gobierno de EEUU y del Departamento de Estado».

«Tenemos que debatir y enfrentar al movimiento antivacunas, contrario al desarrollo científico y a la acción del Estado, que tiene cierta inserción en el mundo, y despolitizar la vacunación»,

Jorge Taiana

«La política exterior de la Argentina, y la capacidad de cooperación con la Federación Rusa, está muy condicionada y atravesada por quien ocupa el Gobierno», advirtió el especialista en temas internacionales a quienes lo escuchaban en Moscú, y entonces se remontó a la evolución política del país para mencionar «tres momentos muy importantes» en el vínculo bilateral, que coincidieron con gobiernos peronistas.

Brignoni, en ese sentido, recordó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas de la Argentina con la Unión Soviética en 1946, durante el primer gobierno de Perón; después habló del viaje del entonces ministro de Economía José Ber Gelbard durante el tercer gobierno peronista y, finalmente, ubicó «un tercer momento, que se inicia en 2006 y culmina ocho años después (2014), con la firma del acuerdo de asociación estratégica integral«, ya en el segundo mandato de Cristina Fernández.

Taiana y la politóloga Gómez complementaron el recorrido histórico al recordar detalles y otras etapas claves en el vínculo comercial, como la firma del acuerdo a largo plazo entre la Argentina y la URSS de 1953, «que fue el primer convenio comercial (de la Unión Soviética) con Latinoamérica y el segundo convenio con un país occidental», como repasó la docente de la UBA especializada en Rusia.

«Los vínculos crecían o disminuían en función del recrudecimiento o relajamiento de la Guerra Fría», analizó Gómez, al tiempo que Taiana se detuvo en otros antecedentes, como la compra de camiones pesados fabricados en Rusia para YPF y la construcción de la represa de Salto Grande en la gestión del radical Arturo Illia en los años ’60 o, mucho más reciente, la cooperación de Moscú con la Campaña Antártica tras la avería del rompehielos Almirante Irízar, con «un rompehielos y un barco polar».

En cuanto a las prioridades o intereses de Rusia para los próximos años, los expositores que hablaron desde Moscú informaron que hace unos años se puso en marcha un sistema de pago electrónico que se llama MIR, que es usado por empresas como Aeroflot y otras compañías, y plantearon que en la actualidad «están negociando con el banco nacional (de Argentina, por el BCRA) las transferencias bancarias directas» entre ambos países.

Sobre ese tema, Sharabaiko, del Consejo Empresario Ruso-Argentino, reveló que «los bancos rusos» están interesados en poder interactuar con el sistema financiero local, aunque esa operatoria está afectada por sanciones impuestas contra Rusia desde Estados Unidos y la Unión Europea, lo que les impide «hacer transferencias de dinero y seguir contratos comerciales», según detalló el empresario ruso.

En otros tramos de la charla se mencionaron proyectos que podrían resultar en potenciales inversiones en el rubro ferroviario -en el que Moscú tiene antecedentes y know-how-, como la construcción de un transporte de ese tipo entre Bahía Blanca y el yacimiento de Vaca Muerta, como también en el campo de la energía nuclear.

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