18 de septiembre de 2021

Oscar García asume la canción pampeana desde «El bardo lejos»

García fue parte del popular conjunto Los Ranquelinos y en 1985 fundó el reconocido quinteto Cantizal.

García fue parte del popular conjunto Los Ranquelinos y en 1985 fundó el reconocido quinteto Cantizal.

El músico y compositor Oscar García, mentor del reciente disco “El bardo lejos”, es además una referencia de la canción de La Pampa a la que aporta desde una mistura de lo popular y lo académico y también integrando el colectivo “Cancionero pampeano” al que presenta como “un espacio gestado a partir de un grupo de poetas y músicos”.

Desde esa impronta, García cuenta a Télam que “estamos cerca de estrenar una obra colectiva que se llama ‘Los olvidados del agua’ del fallecido escritor Guillermo Herzel y músicas de distintos compositores que cuenta el despojo y las consecuencias del corte del Atuel sobre nuestra provincia. Y también nuestra porfiada esperanza de ver algún día retornar las aguas del Salado, que nos pertenecen”.

«En cada obra hay una historia. Y en cada una hay un compromiso afectivo e intelectual muy personal»

Guitarrista, autor y cantante, nació en Santa Rosa, pasó sus primeros seis años en el campo de su abuelo, en el paraje denominado Bajo de las Palomas y luego se instaló con su familia en Villa del Busto, barrio de la capital provincial que es cuna de músicos y cantores y que nunca abandonó.

Allí se gestó un llamativo semillero musical del que fue parte integrando primero Los tres del sur (1961, junto a Andrés Díaz y Delfor Sombra), luego devenido en Las Voces de Huitru Mapu.

“Era época de sequías despiadadas en La Pampa. Y aquí llegamos muchos desterrados del campo desolado, junto a algunos habitantes que venían del éxodo interno por el corte del río Atuel que produjo un desastre ecológico en el oeste provincial, convirtiendo en desierto un tercio de nuestro territorio”, evoca el músico.

Sobre esa semblanza, García añade que “paralelamente mi barrio, ‘el de este lado de las vías’, fue un semillero de cantores y músicos populares. Necesito decir dónde comienza mi historia para que se comprenda cual es la materia y el espíritu de mi trabajo y mi compromiso”.

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El bardo lejos

Muchos de esos compañeros de infancia, artes y juventud han poblado su cancionero y también dicen presente en el reciente “El bardo lejos”, cuarto álbum como solista del artista que fue parte del popular conjunto Los Ranquelinos y que en 1985 fundara el reconocido quinteto Cantizal.

Télam: ¿Qué significa “El bardo lejos” en su camino musical?
Oscar García: Lo construí en tiempo de pandemia. Tiempo de aislamiento y de pérdidas. Con la sensibilidad a flor de piel. Y es en las situaciones extremas donde quedan en primer plano las cosas más importantes y valiosas de cada uno. En primer lugar, fue un poema que Bustriazo Ortiz me había regalado muchos años atrás, y que yo atesoraba como un talismán que me acompañaba siempre y protegía. Hace unos años que Bustriazo se nos fue, y yo decidí grabarlo y hacerlo conocer, que es un modo de compartirlo. Y a su vez, esta obra me ayudó a definir el resto de las que incluiría en mi disco. Me definió el continente emocional. En cada obra hay una historia. Y en cada una hay un compromiso afectivo e intelectual muy personal.

«Con respecto al rol que puedo tener, no estoy seguro si uno lo elige o si uno es elegido. En todo caso me dejo llevar»

T.: ¿Qué continuidades y rupturas encuentra entre “El bardo lejos” y sus anteriores registros?
O.G.: La continuidad soy yo, que hice lo anterior y ahora “El bardo lejos”. Y uno va cambiando casi sin notarlo. La vida y la historia se mueven, producen transformaciones, y uno -como un barquito de papel en la correntada- hace lo que puede dentro de lo que cree. Aunque parezca un juego de palabras, que no lo es. Definitivamente, uno es lo que hace. Mucho más que lo que dice.

T.: ¿Cuál cree que es su rol en la escena musical pampeana?
O.G.: Según De Sousa Santos en la sociedad hay dos clases de personas; las que no quieren recordar, y las que no pueden olvidar. Me identifico con las últimas y, además hago mías aquellas palabras de Neruda cuando decía: “Tengo un pacto de sangre con mi pueblo. Tengo un pacto de amor con la hermosura”. Con respecto al rol que puedo tener, no estoy seguro si uno lo elige o si uno es elegido. En todo caso me dejo llevar. Por mis intuiciones. Y también por mis convicciones, claro.

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